

Hace unos meses, en una charla con el gerente de la Cámara, charlábamos sobre cómo se dibuja el futuro empresarial.
Recordamos haber conocido al CEO de una compañía en México, que llegó a una reunión… en una scooter eléctrica. Era la imagen perfecta de para ilustrar lo que en nuestra charla parecía lejano, pero ya existe.
Ágil, conectado, viviendo en la convergencia entre tecnología, velocidad y propósito, así es el futuro. Esa escena me recordó que el futuro no espera sentado. El futuro corre, acelera, cambia de ruta a cada instante. Y quienes están al frente inventan el camino.
Dicen que el futuro, como la luz, no aparece en el centro. Llega primero en los márgenes. En la urgencia. En la incomodidad. Ahí, donde nadie más se atreve a construir, nacen las startups.
Hace no tanto, se soñaba en garajes. Con una computadora que apenas respiraba, en casas prestadas, con puertas cerradas y bancos que dudaban. Pero entonces, en California, un puñado de rebeldes empezó a reescribir las reglas. Apple nació en una cochera. Amazon, en una casa alquilada. Airbnb, en un colchón inflable. Ese fue el gesto fundacional. El mundo entendió que el valor no se extrae. Se crea.
El conocimiento se volvió palanca. Y ese pulso, nacido en Silicon Valley, cruzó fronteras. Cobró otra fuerza en esta parte del mundo, donde los desafíos son grandes y las oportunidades están por montones. Aquí, en América Latina, la creatividad no es lujo, es impulso vital.
Hoy, ese pulso brota en cada rincón donde hay urgencia, donde hay ganas. Y donde hay ganas, nace emprendimiento.
Durante años, startups y corporaciones se miraban de reojo. Unas eran veloces. Las otras, pesadas. Pero algo cambió. Hoy sabemos que el poder no está en la disrupción aislada, sino en la convergencia. Una startup puede resolver en seis meses lo que a una gran empresa le toma seis años. Y una gran empresa puede escalar una idea en semanas.
La innovación abierta ya no es lujo. Es supervivencia.
Y desde CAINCO no queremos ser espectadores. Queremos ser plataforma. Ser puente. Por eso creamos la primera Agencia de Innovación Privada, Santa Cruz Innova en 2017. Conectamos a quienes quieren liderar el cambio con quienes se atreven a imaginarlo. Ya no es una simple suma, es una multiplicación.
Una idea vale lo que logra encender en otros. Por eso existe el capital. Pero no hablo solo del capital que exige retorno. Hablo del que cree, que arriesga, que acompaña. En América Latina, el venture capital florece. En 2024, la inversión creció un 26 % superando incluso a Europa. Y mientras otras regiones retrocedían, la nuestra avanzaba.
Este impulso continúa en 2025. Impulsado por una generación joven, digital, valiente. Los números hablan: Más de US$10 000 millones comprometidos en 94 fondos solo en 2023. En 2024, US$4 500 millones en 751 deals. Las rondas tardías crecieron 55 %. Los fondos locales marcaron récord: US$3 600 millones.
– Fondos institucionales de VC — más de 20 presentes hoy en VCILAT.
– Ángeles inversionistas, 47 % de ellos mujeres, con mirada social y compromiso transformador.
– Family offices, que invierten con libertad y propósito en fintech, edtech, healthtech … y también en climatech, para salvar lo que está por desaparecer.
– Y corporate venture capital, que ha duplicado su actividad entre 2020 y 2023, participando ya en el 15 % de las rondas en LATAM.
Este ecosistema es diverso. Pero camina hacia el mismo horizonte. Inversionistas que buscan rentabilidad, impacto, legado. Startups que buscan comunidad, escalabilidad, sentido.
Y aquí estamos. Desde Bolivia, en el corazón de Sudamérica. Sin mar… pero con mar adentro. Un país que no teme al vértigo. Donde también nacen ideas arriesgadas. Donde el talento no pide permiso. Donde hay hambre de futuro.
Desde CAINCO, con más de un siglo caminando junto a las empresas, entendemos que honrar el legado es abrir los brazos al futuro, es construirlo con convicción y dejar que crezca en cada paso. Y por eso, hoy, abrimos las puertas del DealFlow Point del año.
VCILAT no es solo un evento. Es una plataforma viva. Un espacio donde el capital toca ideas. Donde la experiencia escucha a la pasión. Me gusta este espacio, porque no se viene a repetir problemas. Venimos a diseñar soluciones. Hoy se reúnen los que quieren cambiar la historia. No para admirarse en el espejo, sino para constelar una nueva narrativa.
Así que… bienvenidas, bienvenidos. A este lugar donde se tejen futuros. Al vértigo hermoso de emprender. Y a la certeza profunda de que no hay cambio sin riesgo.
Que cada rincón de esta cámara y esta ciudad que respira emprendimiento se vuelva testigo en estos días del nacimiento de nuevas ideas, del encuentro con la inversión y el impacto.
Bienvenidos a su casa CAINCO y a VCILAT 2025.