
Mariana Avilés: Cuando el derecho se convierte en una herramienta de innovación empresarial
En un ecosistema empresarial donde las startups, las fintech y las compañías tecnológicas avanzan a mayor velocidad que los marcos regulatorios tradicionales, el Derecho enfrenta un nuevo desafío: dejar de ser únicamente una herramienta de prevención para convertirse también en un componente estratégico de la innovación.
En ese punto de encuentro desarrolla su práctica profesional Mariana Avilés, abogada especializada en asesoría legal para startups, fintech y empresas de tecnología, con una trayectoria enfocada en acompañar negocios innovadores desde una perspectiva que integra estructura jurídica, estrategia empresarial y transformación tecnológica.
Su trabajo parte de una premisa cada vez más relevante para las nuevas empresas: innovar también implica saber construir jurídicamente el modelo de negocio.
El Derecho frente a los nuevos modelos de negocio
Las empresas tecnológicas no siempre encajan en las estructuras tradicionales. Plataformas digitales, servicios financieros tecnológicos, modelos basados en datos, propiedad intelectual, contratación tecnológica y nuevas formas de inversión plantean desafíos que requieren una mirada jurídica especializada.
En este escenario, su experiencia comprende la estructuración corporativa y societaria, la regulación de modelos de negocio innovadores, la contratación tecnológica, la propiedad intelectual, la inversión y el licenciamiento.
Más que limitarse a identificar riesgos, su enfoque busca comprender cómo funciona cada negocio para diseñar soluciones legales que permitan crecer con mayor claridad, protección y sostenibilidad.
Esta perspectiva adquiere especial relevancia en startups y compañías tecnológicas, donde una decisión jurídica tomada en las primeras etapas puede tener efectos significativos sobre la expansión, la inversión, las relaciones entre socios o la protección de activos intangibles.
De la asesoría legal a la estrategia
El crecimiento de la economía digital ha modificado también el rol de los profesionales del Derecho. Hoy, comprender contratos o estructuras societarias es importante, pero también lo es entender la tecnología, los modelos de negocio, los procesos de innovación y las dinámicas de inversión.
Desde esta visión, su práctica profesional conecta la asesoría jurídica con las necesidades concretas del ecosistema empresarial.
La estructuración corporativa permite establecer bases sólidas para el crecimiento; la regulación ayuda a identificar los límites y oportunidades de los nuevos modelos; la propiedad intelectual protege aquello que diferencia a una compañía; y la contratación tecnológica establece las reglas para relaciones cada vez más complejas.
El resultado es una visión del Derecho que acompaña al negocio, en lugar de aparecer únicamente cuando surge un problema.
LegalTech e inteligencia artificial: formar al abogado del futuro
Su perfil profesional incorpora además una dimensión académica que amplía esta visión. A su práctica como abogada suma experiencia en docencia de pregrado y postgrado, así como en el diseño de programas académicos vinculados con Derecho Informático, LegalTech e inteligencia artificial aplicada al Derecho.
Esta combinación entre práctica profesional y formación académica responde a una transformación profunda de la profesión jurídica.
La incorporación de inteligencia artificial y herramientas tecnológicas está modificando la manera en que los abogados investigan, analizan información, gestionan documentos y prestan servicios. Sin embargo, la tecnología por sí sola no sustituye el criterio jurídico: exige profesionales capaces de comprender tanto sus posibilidades como sus implicaciones.
Por ello, la formación en estas áreas se convierte en un elemento estratégico para preparar a una nueva generación de abogados capaces de desenvolverse en entornos empresariales cada vez más digitales.
Construir puentes entre innovación y seguridad jurídica
Uno de los principales retos de los emprendimientos tecnológicos es encontrar el equilibrio entre velocidad e institucionalidad. Innovar requiere experimentar, pero crecer requiere estructuras.
En ese proceso, el asesoramiento legal puede convertirse en un habilitador de oportunidades.
La experiencia de Mariana Avilés refleja precisamente esa evolución: un ejercicio profesional que combina conocimiento jurídico especializado con comprensión de las dinámicas empresariales y tecnológicas.
Su trabajo se desarrolla en una intersección donde convergen tres mundos que hoy resultan inseparables: Derecho, innovación y empresa.
Y es justamente allí donde emerge una nueva generación de profesionales jurídicos: abogados que no solo interpretan las reglas existentes, sino que comprenden los negocios que están creando las reglas del futuro.
Una nueva mirada para una nueva economía
La transformación digital está generando modelos empresariales que hace pocos años eran difíciles de imaginar. Las fintech están redefiniendo los servicios financieros, las startups están creando nuevas soluciones y la inteligencia artificial está transformando industrias completas.
En este contexto, el desafío para el Derecho ya no consiste únicamente en responder a los cambios, sino en anticiparlos.
La trayectoria de Mariana Avilés se inscribe en esa nueva perspectiva profesional, donde la asesoría legal se entiende como parte de la estrategia de crecimiento y donde la formación jurídica incorpora las herramientas necesarias para interpretar una economía cada vez más tecnológica.
Porque en la nueva economía, la innovación necesita ideas, tecnología y también estructuras jurídicas capaces de sostenerlas.