
Ley de Emprendimientos Emergentes avanza hacia la Asamblea con una propuesta construida desde el territorio
En un contexto donde el emprendimiento se consolida como un eje clave para la generación de empleo y dinamización económica en Bolivia, una nueva propuesta legislativa busca sentar las bases para fortalecer el ecosistema emprendedor desde una mirada estructural e inclusiva.
La propuesta de Ley de Emprendimientos Emergentes será presentada ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, marcando un paso importante en la construcción de un marco normativo orientado a responder a las necesidades reales del sector.
La iniciativa surge a partir de la identificación de los principales desafíos que enfrentan los emprendimientos en el país, particularmente en acceso a financiamiento, mercados, formalización, innovación y condiciones sostenibles para su crecimiento.
En este proceso, la Coordinadora de la Mujer, en articulación con la Plataforma Ruta 2030 y la diputada Andrea Ballivián, impulsaron una propuesta que busca incidir en la política pública desde una perspectiva de desarrollo económico inclusivo.
Uno de los elementos más relevantes de esta iniciativa es su carácter participativo.
La propuesta fue construida a partir de un proceso de diálogo amplio que involucró a actores del ecosistema emprendedor y productivo en todo el país, incluyendo emprendedores, organizaciones productivas, sector privado, universidades, especialistas, organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo, instituciones públicas y organizaciones sociales.
Este trabajo colectivo se materializó en 12 mesas técnicas y cinco encuentros departamentales, espacios que permitieron recoger visiones diversas y enriquecer el contenido de la propuesta desde distintas realidades territoriales y sectores económicos.
En su fase final, el proceso también incorporó la participación del Viceministerio de la Micro y Pequeña Empresa y Artesanía, fortaleciendo la articulación institucional y el alcance de la iniciativa.
Más allá de su contenido técnico, la propuesta plantea un cambio de enfoque en la política pública: reconocer al emprendimiento no solo como una actividad económica, sino como un motor estratégico de desarrollo.
El proyecto tiene como objetivo establecer un marco legal de protección y fomento al emprendimiento emergente, incorporando mecanismos de reconocimiento, incentivos tributarios y administrativos, así como servicios de apoyo integral para mejorar las condiciones de sostenibilidad, innovación y formalización.
Asimismo, reconoce que, si bien el emprendimiento es un pilar fundamental de la economía boliviana, aún persisten barreras estructurales que limitan su desarrollo, afectando de manera diferenciada a ciertos grupos, especialmente a las mujeres, quienes enfrentan mayores niveles de informalidad y desigualdad en el acceso a oportunidades.
Previo a su presentación formal, la propuesta será socializada con representantes de la sociedad civil, autoridades, periodistas y actores del ecosistema emprendedor, como parte de un proceso orientado a consolidar una ley construida desde la participación y las necesidades reales del país.
En un escenario donde Bolivia busca fortalecer su tejido productivo, iniciativas como esta abren una discusión clave:
¿Cómo construir un entorno donde emprender no sea una excepción, sino una oportunidad real de desarrollo?