
“La hija cóndor” llega a cines bolivianos tras su exitoso recorrido internacional
El cine boliviano suma un nuevo hito con el estreno de La hija cóndor, una de las producciones nacionales más reconocidas en el circuito internacional en los últimos años.
Dirigida por Álvaro Olmos Torrico, la película llegará a las salas del país este mayo, tras un recorrido por más de 40 festivales internacionales y la obtención de más de 20 premios, consolidándose como una de las apuestas más destacadas del cine boliviano contemporáneo.
Coproducida entre Bolivia, Perú y Uruguay, la cinta ha logrado posicionarse en escenarios globales, generando expectativa por su estreno comercial en el país y su potencial para reconectar al público con las producciones nacionales.
Durante su paso por festivales internacionales, la película obtuvo importantes reconocimientos, entre ellos el premio a Mejor Película en el Festival de Biarritz América Latina, así como dos Biznagas de Plata en el Festival de Málaga 2026: una a Mejor Actriz de Reparto para María Magdalena Sanizo y otra a Mejor Música para Cergio Prudencio y Marcelo Guerrero.
A estos reconocimientos se suman premios en Francia, Egipto, México y Cuba, incluyendo galardones del público, del jurado joven y a mejor sonido, reafirmando su impacto tanto a nivel crítico como en audiencias diversas.
“La hija cóndor” es un drama de 109 minutos que narra la historia de una joven aprendiz de partera en los Andes que busca abrirse camino como cantante en la ciudad, enfrentando tensiones entre tradición y modernidad.
Hablada en quechua y español, la película destaca por su fuerte identidad cultural y su mirada sensible sobre los conflictos personales y sociales, combinando realismo con una propuesta estética cuidada.
El elenco está encabezado por Nely Huayta, Marisol Vallejos Montaño y María Magdalena Sanizo, quienes dan vida a una historia que conecta con las raíces andinas y las aspiraciones contemporáneas.
El estreno en Bolivia se realizará en distintas ciudades, comenzando en La Paz, seguido de funciones en Cochabamba y Santa Cruz, para luego ingresar a la cartelera nacional.
En un contexto donde la industria audiovisual busca consolidarse, producciones como esta no solo representan un logro artístico, sino también una oportunidad para fortalecer la identidad cultural y posicionar el talento boliviano en el escenario internacional.
