
David Oliva - Abogado especialista en Propiedad Intelectual y Derecho Tecnológico
En un entorno donde la transformación digital redefine industrias, modelos de negocio y dinámicas de mercado, el derecho ha dejado de ser únicamente un mecanismo de regulación para convertirse en un actor estratégico dentro de la economía global.
En este contexto, David Oliva se posiciona como uno de los profesionales que trabaja en la intersección entre propiedad intelectual, tecnología y regulación digital, aportando una visión clave para empresas que operan en entornos cada vez más complejos y competitivos.
Con más de una década de experiencia asesorando a compañías nacionales e internacionales, su trabajo se centra en la gestión estratégica de activos intangibles y la protección de derechos en entornos digitales, áreas que hoy definen la sostenibilidad y escalabilidad de múltiples industrias.
Actualmente lidera la oficina de Santa Cruz de Cervieri Monsuárez, desde donde dirige casos vinculados a piratería, falsificación y enforcement tecnológico, problemáticas que cobran mayor relevancia a medida que la digitalización amplía los riesgos y desafíos para las empresas.
Su formación académica incluye una maestría en Derecho de la Propiedad Intelectual y Nuevas Tecnologías por ESADE Business & Law School – Universidad Ramon Llull, experiencia que ha complementado con práctica profesional tanto en Bolivia como en España, consolidando una perspectiva internacional sobre la evolución del derecho en contextos digitales.
Más allá de su ejercicio profesional, su rol también se extiende al ámbito académico, donde participa como docente de posgrado en derecho tecnológico y propiedad intelectual, contribuyendo a la formación de nuevos profesionales en un campo en constante evolución.
Asimismo, ha sido expositor en conferencias internacionales en América Latina y autor de publicaciones especializadas en derecho digital y nuevas tecnologías. Su participación en el desarrollo del anteproyecto de Ley de Protección de Datos Personales en Bolivia refuerza su vínculo con la construcción del marco regulatorio digital del país.
Su enfoque va más allá del cumplimiento normativo.
Plantea una visión en la que el derecho se convierte en un habilitador de innovación, permitiendo a empresas y emprendedores no solo proteger sus activos, sino también competir y escalar en mercados globales.
En un escenario donde los activos intangibles adquieren cada vez mayor valor, perfiles como el de David Oliva reflejan una tendencia clara: el futuro del desarrollo económico está profundamente vinculado a la capacidad de integrar derecho, tecnología e innovación de manera estratégica.