
Bodegón Porteño lleva la tradición gastronómica de Buenos Aires a Santa Cruz con una propuesta auténtica y contemporánea
La oferta gastronómica de Santa Cruz de la Sierra continúa diversificándose con la llegada de Bodegón Porteño, un restaurante que apuesta por rescatar la esencia de los tradicionales bodegones argentinos, espacios donde la buena comida, las recetas familiares y el encuentro alrededor de la mesa forman parte de una misma experiencia.
La propuesta busca acercar a los bolivianos el verdadero sabor de Buenos Aires, combinando la tradición culinaria argentina con un ambiente contemporáneo y acogedor, sin perder la identidad que ha convertido a los bodegones en un símbolo de la cultura gastronómica del país vecino.
Detrás de esta iniciativa se encuentra Roberto Querzoli, chef con más de tres décadas de experiencia internacional. A lo largo de su trayectoria, se desempeñó durante cinco años como chef de la Embajada de Argentina y lideró diversos proyectos gastronómicos en Argentina, España y Bolivia. Actualmente, está al frente de la propuesta culinaria de Bodegón Porteño tanto en La Paz como en Santa Cruz, siendo responsable del desarrollo del menú, la experiencia gastronómica y la selección de vinos que acompañan cada plato.
«Queremos traer la esencia del bodegón argentino, pero adaptada a un espacio contemporáneo y acogedor. La autenticidad está en los sabores, en las recetas tradicionales y en una cocina honesta, abundante y familiar», afirma Roberto Querzoli.
La historia de los bodegones se remonta a finales del siglo XIX, cuando las grandes corrientes migratorias europeas llegaron a Buenos Aires. En sus inicios, estos espacios ofrecían productos y platos típicos que permitían a las familias inmigrantes mantener vivas sus tradiciones. Con el paso del tiempo, evolucionaron hasta convertirse en restaurantes populares reconocidos por sus porciones generosas, recetas caseras y un ambiente donde compartir la mesa es parte fundamental de la experiencia.
Con esta apertura, Bodegón Porteño no solo incorpora una nueva alternativa gastronómica al mercado cruceño, sino que también acerca un concepto con una fuerte carga cultural, donde cada plato refleja décadas de tradición y una filosofía basada en la calidad de los ingredientes, la cocina honesta y el valor de compartir.
La llegada del restaurante reafirma el crecimiento del sector gastronómico en Bolivia, donde propuestas con identidad, historia y experiencias diferenciadas continúan conquistando a un público cada vez más interesado en descubrir nuevas culturas a través de la cocina.




