
Cooltiva: La startup agrotech boliviana que ganó la Startup World Cup y llevará su modelo a San Francisco
La startup especializada en comercialización agrícola fue elegida ganadora de la edición boliviana de Startup World Cup 2026. En noviembre competirá en San Francisco por un premio de US$1 millón en inversión.
La cadena que conecta al productor agrícola con los negocios gastronómicos enfrenta desafíos que van mucho más allá de la producción. Logística, comercialización, pagos y acceso a mercados son parte de una ecuación que Cooltiva busca transformar mediante tecnología. Ese modelo acaba de darle a la startup boliviana un nuevo escenario: San Francisco.
Cooltiva fue seleccionada como ganadora de la Startup World Cup Bolivia 2026, cuya final se realizó el 16 de septiembre en Santa Cruz. Con este resultado, la empresa obtuvo el derecho de participar en la instancia internacional de la competencia, organizada por Pegasus Tech Ventures, que reunirá a ganadores regionales de distintos países en Estados Unidos.
La final boliviana reunió a diez startups: LlamitAI, Mobi Latam, SOMMOS, Ciudata, Favorcito, Hostelia Rentas Cortas, tuGerente, RecuSost, Materia-EdTech y Cooltiva. Los proyectos fueron evaluados por un jurado integrado por Carola Capra, Allison Silva, René Salomón, Gonzalo Ostria y Juan Pablo Velasco. La edición nacional fue organizada por Babasú Ventures y UTEPSA.
Tecnología para conectar el campo con el mercado
Fundada por Óscar Guzmán, Michelle Mattinen y Grover Gutiérrez, Cooltiva opera como una agrofintech enfocada en la comercialización y abastecimiento de productos agrícolas.
Su propuesta integra distintos eslabones de la cadena: desde la relación con productores y la gestión de productos hasta la logística, distribución y pagos. El objetivo es facilitar el acceso de restaurantes, hoteles, cafeterías y otros negocios gastronómicos a productos agrícolas, mientras se genera una conexión más directa con quienes los producen.
Uno de los ejemplos que refleja este modelo fue el traslado de 500 kilos de nueve variedades de papa nativa desde Kera, en Mecapaca, hasta restaurantes de alta gama en Santa Cruz, en un recorrido de más de 900 kilómetros. La operación también incorporó pagos mediante QR para los productores.
Más que una operación logística, el caso muestra el tipo de infraestructura comercial que Cooltiva busca construir: una red capaz de acercar la producción agrícola a mercados con demanda específica, apoyándose en herramientas tecnológicas y financieras.
De Bolivia a Silicon Valley
El siguiente capítulo llevará a Cooltiva fuera del mercado nacional. La startup participará en la instancia internacional de Startup World Cup, que se desarrollará en San Francisco del 4 al 6 de noviembre de 2026, en el Hilton San Francisco Union Square.
El proceso contempla una semifinal el 4 de noviembre, mientras que la Gran Final está programada para el 6 de noviembre. En esta última etapa, los finalistas tendrán cuatro minutos para presentar su propuesta y dos minutos adicionales de preguntas ante los jueces.
El incentivo también eleva la dimensión del desafío: la startup que resulte ganadora de la Gran Final será elegible para recibir US$1 millón en inversión.
Para Cooltiva, el paso hacia San Francisco no supone únicamente competir por capital. También abre una plataforma para presentar ante inversionistas y actores internacionales un modelo construido desde Bolivia alrededor de uno de los sectores esenciales de la economía: la cadena agroalimentaria.
Un recorrido que suma nuevos hitos
La clasificación internacional se incorpora a una trayectoria de reconocimientos obtenidos por la startup. Entre ellos figuran el reconocimiento como Mejor Startup de Bolivia en VCILAT, el programa LEGADO 2025, su presencia en el Top 100 mundial del Entrepreneurship World Cup 2025 y la selección entre más de 300 postulantes para Innovatech 2.0.
Ahora, el desafío cambia de escala. Cooltiva llegará a San Francisco como representante de Bolivia, con la oportunidad de poner a prueba su propuesta frente a startups provenientes de distintas regiones y ante un ecosistema internacional de inversión y tecnología.
El resultado obtenido en Santa Cruz convierte así una solución desarrollada para la cadena agrícola boliviana en una propuesta con una nueva vitrina: la de un escenario global donde tecnología, agroindustria y acceso a mercados se encuentran en el mismo pitch.