
VIVA y Rakuten Symphony: La apuesta por una red de nueva generación
Con una inversión inicial superior a USD 10 millones, VIVA inicia junto a Rakuten Symphony la modernización de 200 sitios y múltiples sistemas de su red móvil. El proyecto incorpora Open RAN y sienta las bases para una infraestructura más flexible, eficiente y preparada para la nueva economía digital.
Santa Cruz, agosto de 2026. La evolución de la conectividad en Bolivia entra en una nueva etapa. VIVA, uno de los principales operadores de telecomunicaciones del país, anunció el inicio de la primera fase de una alianza estratégica con Rakuten Symphony, multinacional tecnológica japonesa especializada en transformación de redes, para modernizar parte de su infraestructura móvil.
El proyecto contempla una inversión inicial superior a USD 10 millones, destinada a la actualización de múltiples sistemas y a la modernización de 200 sitios existentes de la red móvil. Más que una renovación de infraestructura, la iniciativa plantea un cambio en la arquitectura tecnológica con la que VIVA busca responder al crecimiento acelerado del consumo de datos y a una sociedad cada vez más dependiente de la conectividad.
El despliegue será progresivo y tendrá alcance nacional, con prioridad en zonas de alta demanda del eje troncal y en la ciudad de El Alto. La primera fase, además de generar mejoras inmediatas en la operación de la red, permitirá obtener información y experiencia para definir las siguientes etapas de evolución tecnológica.
Open RAN: el cambio detrás de la infraestructura
Uno de los elementos más relevantes del proyecto es la incorporación de Open RAN (Open Radio Access Network), una arquitectura que busca transformar la manera en que se construyen y gestionan las redes de acceso móvil.
Con este despliegue, VIVA se convierte en el primer operador en Bolivia en implementar Open RAN, dando paso a una infraestructura más abierta, modular y flexible.
El cambio adquiere relevancia en un contexto donde el tráfico de datos crece de manera sostenida y los usuarios utilizan simultáneamente plataformas de streaming, redes sociales, videojuegos, aplicaciones financieras, comercio electrónico y servicios digitales.
La nueva arquitectura permitirá gestionar de manera más eficiente los momentos de mayor demanda, buscando que la red tenga mayor capacidad de adaptación frente a las necesidades de los usuarios.
¿Qué cambiará para el usuario?
Aunque detrás del proyecto existe una transformación tecnológica compleja, el objetivo final es concreto: mejorar la experiencia de conectividad.
Entre los principales beneficios previstos se encuentran:
Mayor estabilidad. La modernización contribuirá a reducir el impacto de la saturación en lugares de alta concentración de personas y durante los horarios de mayor tráfico.
Mejor desempeño. Una gestión más eficiente del flujo de datos permitirá optimizar la respuesta de la red y ofrecer una experiencia más fluida frente al uso simultáneo de diferentes aplicaciones y servicios.
Más capacidad. La nueva arquitectura permitirá gestionar mayores volúmenes de tráfico y acompañar el crecimiento del consumo digital en el país.
Mayor eficiencia de infraestructura. La modernización de los primeros 200 sitios también permitirá reutilizar y reubicar equipamiento técnico en ciudades intermedias, fortaleciendo la operación de la red en distintas regiones.
De una telco a una techco
El proyecto también revela una transformación más profunda dentro de VIVA.
La compañía busca evolucionar de una empresa tradicional de telecomunicaciones hacia una techco, un modelo en el que la conectividad deja de ser únicamente el servicio final para convertirse en la plataforma sobre la cual pueden desarrollarse nuevos productos, servicios y experiencias digitales.
“Modernizamos nuestra red para mejorar la conectividad de hoy y construir la plataforma digital de lo que viene”, señaló Ryan Alvarez, CEO de VIVA Bolivia, al destacar que la inversión y la alianza con Rakuten Symphony representan un paso concreto en esa transformación.
La visión apunta a construir una infraestructura capaz no solo de soportar el crecimiento actual, sino también de acompañar nuevas formas de consumo digital que todavía están en desarrollo.
Una red diseñada para la próxima etapa digital
Para Rakuten Symphony, la modernización de una red ya no consiste únicamente en incrementar su capacidad. También implica convertirla en una plataforma más ágil sobre la cual los operadores puedan innovar.
Sharad Sriwastawa, presidente de Rakuten Symphony, destacó precisamente esta perspectiva al señalar que los operadores buscan avanzar hacia plataformas capaces de habilitar nuevos servicios, mejorar la experiencia del cliente y generar un crecimiento empresarial sostenible.
La propuesta tecnológica contempla una red nativa de la nube y operaciones impulsadas por inteligencia artificial, elementos que pueden otorgar a VIVA mayor flexibilidad para gestionar su infraestructura y acelerar futuros procesos de innovación.
Más que 200 sitios
El número puede parecer concreto —200 sitios modernizados—, pero su importancia está en lo que representa dentro de una estrategia de transformación de mayor escala.
La primera fase funcionará como una plataforma de aprendizaje para las siguientes etapas. La experiencia obtenida durante el despliegue permitirá orientar las decisiones futuras sobre infraestructura, capacidad y evolución tecnológica.
Además, la posibilidad de reutilizar equipamiento técnico en otras ciudades abre una segunda dimensión al proyecto: optimizar los recursos existentes para ampliar la robustez de la red más allá de los principales centros urbanos.
En un país donde la transformación digital avanza a diferentes velocidades según la región, la infraestructura de conectividad se convierte en un elemento estratégico para empresas, emprendimientos, instituciones y consumidores.
La infraestructura detrás de la economía digital
La modernización de VIVA y Rakuten Symphony llega en un momento en que la conectividad dejó de ser un componente secundario de la economía para convertirse en parte de su infraestructura esencial.
Para un emprendimiento, significa poder vender y cobrar digitalmente. Para una empresa, operar servicios en la nube y comunicarse con clientes. Para una institución, ofrecer servicios digitales. Para un consumidor, acceder de manera simultánea a múltiples plataformas.
Por eso, detrás de una inversión tecnológica de más de USD 10 millones existe una apuesta que trasciende la actualización de antenas y sistemas: construir una infraestructura capaz de sostener el próximo ciclo de crecimiento digital.
La primera fase de esta alianza marca así el comienzo de una transformación que todavía tiene varias etapas por delante. Para VIVA, el desafío será convertir esa nueva arquitectura en mejores experiencias, mayor capacidad y nuevos servicios. Para Bolivia, el avance representa una señal de cómo la infraestructura tecnológica comienza a ocupar un lugar cada vez más estratégico en la construcción de la economía digital.
La red que se moderniza hoy será, en buena medida, la plataforma sobre la que se conectarán los negocios, servicios y experiencias digitales del mañana.






