Emprendimientos Bolivia

Últimas Noticias

Jardín Oculto conquista la élite mundial del vino y es nombrada Bodega del Año 2026 por Tim Atkin

La viticultura boliviana acaba de alcanzar uno de sus hitos más importantes en el escenario internacional. La bodega boliviana Jardín Oculto fue distinguida como “Bodega del Año” en el prestigioso informe Peru & Bolivia 2026 Special Report, elaborado por el reconocido crítico británico Tim Atkin MW, considerado una de las voces más influyentes de la industria vitivinícola mundial.

El reconocimiento no solo posiciona a Jardín Oculto entre las bodegas más destacadas de Sudamérica, sino que también coloca al histórico Valle de Cinti en el radar de la crítica especializada internacional como uno de los territorios vitivinícolas más singulares y prometedores de la región.

Tras meses de investigación, recorridos por viñedos y extensas degustaciones en Perú y Bolivia, Atkin identificó en la propuesta de Jardín Oculto un modelo que combina patrimonio, innovación y autenticidad. El informe destaca especialmente el trabajo que la bodega desarrolla en la recuperación de antiguas viñas cultivadas bajo sistemas agrícolas tradicionales que han desaparecido en gran parte del mundo.

Un vino boliviano entre los mejores del informe

Uno de los mayores reconocimientos llegó para el vino “Negra Criolla Finca Molle Pampa Viñas Viejas 2023”, que obtuvo 96 puntos, una de las puntuaciones más altas otorgadas en todo el reporte.

Atkin calificó esta etiqueta como una expresión “de clase mundial” de la variedad Negra Criolla, destacando su carácter sutil, profundo y elegante. En su evaluación resaltó aromas de orégano, pimienta blanca y frutilla silvestre, además de una extraordinaria longitud en boca que refleja la complejidad y el potencial de los vinos de altura producidos en Bolivia.

La bodega también logró 92 puntos con su vino “Negra Criolla Finca San Roque Viñas Viejas 2023”, descrito como una propuesta fresca y compleja, con notas de pétalos de rosa, tierra húmeda, frutos rojos y matices de bosque.

El emprendimiento que rescata la identidad vitivinícola boliviana

Fundada por las hermanas María José y Mercedes Granier, Jardín Oculto se ha convertido en pocos años en uno de los proyectos más innovadores y auténticos del vino boliviano contemporáneo.

Su propuesta se basa en la recuperación de antiguas viñas del Valle de Cinti, muchas de ellas cultivadas sobre árboles nativos como molles y chañares, una práctica agrícola patrimonial que hoy constituye una rareza a nivel mundial.

La bodega ha centrado sus esfuerzos en rescatar variedades criollas históricas y producir vinos de mínima intervención, una filosofía que busca expresar fielmente el origen, la biodiversidad y la identidad cultural de la región. Esta visión ya ha comenzado a generar reconocimiento en mercados internacionales, restaurantes de alta cocina y publicaciones especializadas de América y Europa.

Construyendo una identidad para el vino boliviano

Más allá de las altas puntuaciones, el informe de Tim Atkin destaca a Jardín Oculto como uno de los principales referentes del movimiento que busca consolidar una identidad propia para el vino boliviano.

La combinación de viticultura de altura, producción artesanal y rescate de cepas patrimoniales ha convertido a la bodega en un ejemplo de cómo la innovación puede surgir precisamente de la preservación de la tradición.

En un contexto donde los consumidores valoran cada vez más la autenticidad, la trazabilidad y las historias detrás de cada botella, proyectos como Jardín Oculto están demostrando que Bolivia tiene la capacidad de competir en los segmentos más exigentes del mercado global.

Un logro que trasciende a una sola bodega

El reconocimiento otorgado por Tim Atkin representa uno de los mayores logros internacionales alcanzados por una bodega boliviana en los últimos años. Más allá del éxito empresarial de Jardín Oculto, la distinción confirma el creciente interés que despiertan los vinos bolivianos entre los principales críticos y expertos del mundo.

La elección de Jardín Oculto como Bodega del Año 2026 marca un nuevo capítulo para la industria vitivinícola nacional y fortalece la proyección internacional de Bolivia como productor de vinos únicos, auténticos y capaces de competir en los más altos estándares de calidad del mercado global.

× ¿Cómo podemos ayudarte?