Por la Revista Emprendimientos Bolivia
El candidato presidencial Jorge “Tuto” Quiroga, con la sigla Libre, presentó su programa económico con el que promete estabilizar el país y atraer inversiones. Su propuesta se centra en estabilidad macroeconómica, apertura a los mercados internacionales, incentivos a la producción nacional y un nuevo enfoque hacia la inversión privada.
A continuación, algunos de los principales puntos:
1. Recuperar la estabilidad cambiaria con el “Bolsín”
Uno de los ejes centrales de su programa es el retorno al “Bolsín”, un sistema de tipo de cambio real, único y flexible que permita que Bolivia sea más competitiva frente a otros países. Para aplicarlo, Quiroga sostiene que el país necesita previamente una inyección de 12.000 millones de dólares gestionados con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos multilaterales.
Según el candidato, esta medida garantizaría liquidez inmediata para estabilizar la economía, controlar los déficits y devolver confianza a inversionistas, empresarios y ciudadanos.
2. Turismo y construcción de una Marca País
El turismo, considerado por Quiroga como una “fuente desaprovechada de divisas y empleo”, tendrá un lugar prioritario en su plan. Critica que en casi dos décadas de gestión del MAS no se haya construido una Marca País sólida que posicione a Bolivia como destino internacional.
Su propuesta es que todas las embajadas bolivianas cumplan un nuevo rol, actuando como promotoras de turismo, exportaciones y atracción de inversiones. De este modo, se busca convertir al turismo en un verdadero motor económico para el país.
3. Atraer inversión con seguridad jurídica y reglas claras
Para generar divisas y empleo, Quiroga propone atraer capital nacional y extranjero mediante un entorno favorable para invertir. Su plan contempla:
Un sistema impositivo simple y competitivo con la región, que varíe en función a los precios internacionales de los recursos naturales, dando estabilidad a largo plazo.
Eliminación del doble impuesto a la inversión extranjera, que actualmente grava dividendos que ya pagaron impuesto a la utilidad.
Simplificación de trámites y una actitud gubernamental pro inversión privada, con exportaciones e importaciones liberadas.
Seguridad jurídica real, con respeto a la propiedad privada, cumplimiento de leyes y la firma de acuerdos internacionales de protección de inversiones.
Con estas medidas, asegura que Bolivia podrá convertirse en un destino atractivo y confiable para capitales internacionales.
4. “Hospital de Empresas” y fortalecimiento del sistema financiero
En un contexto donde muchas empresas y emprendimientos enfrentan crisis, Quiroga propone crear un “hospital de empresas”, un mecanismo de rescate que ayude a evitar quiebras innecesarias.
Este espacio permitiría:
Apoyar a empresas viables con diferimientos de impuestos, reprogramación de créditos, nuevos financiamientos, subsidios al empleo o condonación de intereses.
Facilitar quiebras rápidas y sin juicios largos para aquellas empresas sin viabilidad, reduciendo perjuicios para todos.
Paralelamente, plantea un plan de fortalecimiento del sistema financiero para devolver confianza y liquidez a la banca, incentivando el crédito productivo y reduciendo regulaciones excesivas que frenan el dinamismo económico.
5. Exportaciones como prioridad nacional
Las exportaciones serán declaradas prioridad nacional bajo su gestión. Para ello, propone:
Neutralidad impositiva garantizada por ley, evitando recortes presupuestarios y asegurando devolución de impuestos.
Ampliación del concepto de devolución impositiva para cubrir todos los gastos asociados a la actividad exportadora.
Reestructuración de la Aduana Nacional, convirtiéndola en una entidad más eficiente y facilitadora del comercio exterior.
Reducción del contrabando, que hoy compite de forma desleal con la producción nacional.
Con estas medidas, Quiroga busca aumentar la competitividad de las exportaciones bolivianas en el mercado global.
6. Reforma a la Ley de Hidrocarburos y diversificación energética
Otro punto clave es la reforma integral a la Ley de Hidrocarburos, con los siguientes objetivos:
Eliminar los costos recuperables que hoy paga YPFB a las empresas.
Establecer un sistema de impuestos transparente basado en volúmenes y precios.
Incentivar la exploración y aumentar las reservas de gas, tanto para el mercado interno como para exportaciones a Brasil.
El plan energético también incluye:
Impulsar biocombustibles con políticas de largo plazo.
Desarrollar tres cinturones de desarrollo energético: litio en el occidente, gas en el sur-oriente e hidroeléctrico en el centro-norte, con energías renovables (solar, eólica y geotérmica) complementarias.
7. Desarrollo sostenible y bonos verdes
El programa plantea una política estricta contra incendios y deforestación, incentivando la reforestación industrial y un modelo agropecuario sostenible. Con estas medidas, Bolivia podría generar ingresos adicionales a través de Bonos de Carbono y Bonos Verdes, integrándose a los mercados financieros de sostenibilidad.
8. Generación de empleo y protección social
Tuto Quiroga asegura que, con la reactivación económica y el nuevo marco de inversiones, Bolivia podrá crear 750.000 empleos dignos en el próximo quinquenio.
Su plan incluye:
Una política salarial equilibrada con protección social.
Compromisos de metas anuales para cada institución pública, que deberán rendir cuentas con informes públicos de ejecución presupuestaria.
Un entorno propicio para micro y pequeñas empresas, que serán reconocidas como las principales generadoras de empleo en el país.
9. Apertura comercial internacional
Finalmente, Quiroga busca reposicionar a Bolivia en el comercio mundial. Su plan es lograr acuerdos comerciales con grandes bloques y mercados clave como China, India, la Unión Europea, Estados Unidos y Asia.
Asimismo, plantea reforzar acuerdos con países vecinos para integrar a Bolivia en el corredor bioceánico y convertir al país en un punto estratégico para el comercio regional.
Una visión de “recuperar 20 años perdidos”
Con estas propuestas, Jorge “Tuto” Quiroga busca mostrarse como el candidato capaz de restablecer la estabilidad económica y de abrir el país a nuevas oportunidades de inversión y desarrollo. Su promesa es clara: en cinco años, recuperar dos décadas de retraso económico y devolver confianza a la ciudadanía y a los inversionistas.
